Nos estamos reuniendo una vez al mes (el último jueves de cada mes) para estudiar “Relaciones Personales“. Todavía estamos estudiando los principios bíblicos que tienen que ver con el noviazgo (bajar el mp3 del jueves pasado). Aquí está una muestra de la enseñanza del jueves pasado:

Los novios deben pasar tiempo juntos… con otros (o se, con/en grupos).

Nunca salga sólo usted y su novio(a) y jamás pasé tiempo a solas (o sea, sólo ustedes dos en un carro, en una casa, en un apartamento, etc.). Lo mejor (y lo más bíblico) es salir con un grupo de otros cristianos para ejercer el ministerio.

¿Por qué es que los novios siempre se apartan de la iglesia cuando empiezan a salir? Se suele preguntar: “¿Dónde está Fulano?” Y la respuesta triste es: “Bueno, ya tiene novia, entonces usted sabe cómo es…”

¿Por qué siempre tienen que ir a comer o a ver una película? ¿Qué tiene que ver esto con la misión de Dios (la de conocerlo y hacerlo conocido)? ¿Qué tiene que ver, entonces, con Dios? Más bien es carnal y egocéntrico, especialmente si sólo hacen esto..

Si durante un noviazgo, los novios sólo hacen cosas fuera del ministerio (restaurantes, películas, parque de diversiones), ¿cómo es que creen que en su matrimonio será diferente? Si la misión no es importante durante el noviazgo, no será importante durante el matrimonio.

Los novios deben estar firmes y constantes en la obra del Señor, tanto juntos como separados. Por ejemplo, si no tienen otra cosa que hacer, ¿por qué no ir a un centro comercial para repartir tratados o invitaciones a la iglesia? O, ¿por qué no van a un lugar donde los dos pueden enseñar la Biblia juntos (una cárcel de niños, un asilo de ancianos). Pueden ir a los estudios bíblicos juntos, asistir a la iglesia juntos y llevar cursos del discipulado juntos. De esta manera, cuando se casen seguirán cumpliendo con la misión de Dios porque toda su relación ha girado alrededor de la misma desde el noviazgo.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. [1Cor 15.58]