Antes de comenzar este pequeño artículo, quisiera advertirle al lector que lo que sigue es un poco controversial.

  • Las conclusiones de este estudio van en contra de casi todo lo que se enseña acerca de este tema hoy en día (en las iglesias y también en los seminarios). Por lo tanto, para muchos sonará como mala doctrina o como una gran tergiversación de la verdad (realmente será una enseñanza que les choca por la enseñanza que ya recibieron).
  • Debido a esto, necesitamos hacer el esfuerzo para fijarnos muy bien en el hecho que lo que sigue es simplemente lo que la Biblia dice, no lo que yo (como el autor humano de esta obra) estoy diciendo. Fijémonos en lo que la Biblia dice y estemos dispuestos a cambiar todo lo que no está de acuerdo con esto.

Le propongo tres cosas para su consideración:

  1. La Escritura es la Palabra inspirada por Dios.
  2. La Escritura es la Palabra preservada por Dios.
  3. La Escritura es el conjunto de las copias y traducciones de la Palabra inspirada y preservada por Dios.

1. La Escritura es la Palabra inspirada por Dios.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. [2Tim 3.16-17]

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. [2Ped 1.20-21]

El término “inspiración” se refiere al control sobrenatural de Dios en la creación, producción y preservación de los dos Testamentos. Algunos usan el término “superentender”, que Dios “superentendió” el proceso de escribir y preservar la Escritura (lo vigiló, dirigió gobernó). La profecía de la Escritura—lo que ella dice, predica, enseña, etc.—fue traída por medio de los santos hombres de Dios que hablaron “siendo inspirados” por el Espíritu Santo. En algunos casos un santo hombre hablaba y otro escribió sus palabras que fueron inspiradas por el Espíritu de Dios. Jeremías sirve como un buen ejemplo de este tipo de “inspiración”.

Preguntaron luego a Baruc, diciendo: Cuéntanos ahora cómo escribiste de boca de Jeremías todas estas palabras. Y Baruc les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribía con tinta en el libro. [Jer 36.17-18]

Otros santos hombres “hablaron” a través de lo que escribieron. En el siguiente pasaje Pedro dice que Pablo “habló” en las epístolas que escribió bajo la inspiración del Espíritu de Dios.

Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. [2Ped 3.15-16]

Por estos últimos dos pasajes podemos entender, entonces, que la palabra “hablaron” en 2Pedro 1.21 se puede referir a la palabra escrita o la hablada por el santo hombre inspirado por Dios. De hecho, esto es exactamente lo que vemos en otros pasajes clave que, cuando los comparamos con 2Pedro 1.20-21, nos aclaran la definición de inspiración.

Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús. [Hech 1.16]

Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? [Hech 4.24-25]

Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. [Mar 12.36]

La inspiración, entonces, se refiere al Espíritu Santo hablando por boca (o pluma) de un ser humano—los “santos hombres” que llegaron a ser los autores humanos de la Biblia. La Escritura inspirada es lo que el Señor ha dicho por medio de Sus profetas (los autores humanos de los 66 libros de la Biblia).

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo… [Mat 1.22]

Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. [Mat 2.15]

Vemos un ejemplo de esto en Éxodo 20.1 cuando Dios habló todas las palabras que Moisés escribió luego en Éxodo 24.4.

Y habló Dios todas estas palabras, diciendo… [Exod 20.1]

Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel. [Exod 24.4]

David también sirve de buen ejemplo porque el Espíritu de Jehová habló por la lengua de él.

El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi lengua. [2Sam 23.2]

Con esta definición bíblica de la inspiración, es importante entender que Dios no “poseyó” a los autores humanos para entregar Su Palabra en forma escrita. Esto es evidente cuando observamos los varios estilos de escribir que hay en los libros de la Biblia (libros que son inspirados por Dios).Pablo escribió con un estilo muy diferente de Pedro, y los escritos de David (como los Salmos) son bastante diferentes de los de su hijo, Salomón (por ejemplo: Proverbios y Eclesiastés).

Entonces, la inspiración de la Escritura no se refiere a un proceso “mecánico” de Dios dictando cada palabra de la Biblia sin que el autor humano hiciera nada más que apuntar lo que el Señor decía. Muchos de los santos hombres inspirados por el mismo Espíritu dijeron (escribieron) lo mismo pero de maneras y estilos muy diferentes. No obstante, cada palabra de la Escritura es la que Dios quiere, y en esto vemos el milagro de la inspiración.

Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. [1Cor 2.13]

Puesto que el Espíritu nos enseña las palabras individuales de Dios—y no sólo “la Palabra” como si fuera el mensaje general que inspiró–, es claro que la inspiración de la Biblia (el control de Dios sobre la producción de la Escritura) llega hasta cada palabra individual. Podemos decir, entonces, que la inspiración de la Escritura, entonces, es “verbal” y también “plenaria”.

Con “verbal” queremos decir “de palabra”. Según la Biblia, Dios inspiró cada palabra de la Escritura—o sea, la inspiración fue de las palabras y no sólo del “mensaje” en general. Muchos quieren decir que Dios inspiró Su “Palabra”, dando a entender que la inspiración tiene que ver con el mensaje de la Escritura y no tanto con las palabras individuales. Debido a esto la gente que cree así toman la libertad siempre de cambiar la Palabra de Dios.La evidencia de la Escritura es que Dios inspiró las palabras individuales, y si pensamos en el asunto, es sentido común que lo habría hecho así. ¿Cómo va a inspirar un mensaje en algo escrito si no inspira las palabras? El mensaje se comunica por medio de palabras.

Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad… [Prov 22.21]

Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. [Prov 30.5]

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. [Mat 24.35]

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. [Juan 6.63]

Con “plenaria” queremos decir “completamente”. Todas las palabras de la Escritura son inspiradas—cada una es la que Dios quiere. No es que haya ciertas porciones de la Escritura que, sí, son inspiradas y otras no. Cada una de las palabras de la Escritura es inspirada—la totalidad de la Escritura es inspirada por Dios (todas y cada una de las palabras). Entonces, cuando oímos esta frase (“creemos en la inspiración verbal y plenaria de la Escritura”), ya sabemos lo que quiere decir.

A pesar de que la inspiración no se refiere a un proceso “mecánico”, a veces los autores humanos escribieron cosas que simplemente no entendían. El Espíritu Santo inspiró muchas profecías que los mismos profetas no podían entender.

Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. [1Ped 1.10-11]

Daniel escribió mucho que nadie entendió hasta que Dios nos dio el Libro de Apocalipsis.

Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará. [Dan 12.4]

Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. [Dan 12.8-9]

Dios no “dictó” las palabras de la Escritura a los autores humanos de una manera mecánica, pero a veces los movió a escribir cosas que no entendieron. La Escritura, entonces, no es una obra humana (hecha por la voluntad del hombre) sino una de Dios (hecha por la voluntad de Él). Dios la inspiró y luego la preservó.

2. La Escritura es la Palabra preservada por Dios.

Es lógico y razonable creer que si Dios inspiró algo, lo va a preservar también. ¿Qué sentido tiene la inspiración si no se preserva lo inspirado? No tiene sentido inspirar algo simplemente para dejarlo perderse después.Por esto vemos que Dios preservó la Escritura inspirada y aun nos prometió que lo haría.

En Salmo 12 el Señor promete claramente preservar dos cosas: Su pueblo y Sus palabras.

Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová; Pondré en salvo al que por ello suspira. Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces. Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre. [Sal 12.5-7]

En el versículo 7 vemos que Dios promete guardar para siempre y se refiere a este algo con el pronombre “los”. ¿A qué se refiere con el pronombre “los” en Salmo 12.7? Se refiere, en primer lugar, a la gente de Dios—a “los” pobres y menesterosos en el versículo 5. En segundo lugar, se refiere también a “las” palabras de Dios del versículo 6. El contexto cercano del pronombre “los” en el versículo 7 exige que el pronombre se refiera a “las” palabras del versículo 6. Pero si fuera únicamente las palabras que Dios prometió preservar, se habría usado el pronombre “las” y no “los”. Por lo tanto, tenemos que incluir “los” pobres y menesterosos del versículos 5 en la preservación divina también. Dios preservará a Su pueblo (v5) y también Sus palabras (v6)—o sea, “los” guardará para siempre (“los” refiriéndose a “los” del pueblo y también a “las” palabras).

Fíjese también en que Dios prometió preservar Sus “palabras” para siempre y no sólo Su “Palabra” (como si fuera un mensaje general que Dios preserva). Esta promesa de preservación divina se trata de las palabras individuales la Escritura. Esto es exactamente lo que vimos anteriormente analizando el término “verbal”, que Dios inspiró cada palabra individual. Él las ha preservado también, y la preservará para siempre.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. [Mat 24.35]

Por esto podemos llegar a la conclusión que la Escritura es el conjunto de las palabras inspiradas por Dios y preservadas también por Él a través de las historia. Sin embargo, al llegar a esta conclusión, nos surge otra pregunta importante. ¿Dónde podemos nosotros conseguir una copia de esta Escritura inspirada y preservada?

3. La Escritura es el conjunto de las copias y traducciones de la Palabra inspirada y preservada por Dios.

En 2Pedro 1.19 hemos visto que el Apóstol dice que tiene una autoridad “más segura” que la misma voz audible de Dios. Esta autoridad más segura se llama “la palabra profética”.

Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. [2Ped 1.19-21]

¿Qué es esta “Escritura más segura” y dónde podemos conseguirla? En primer lugar, obviamente la Escritura es el conjunto de los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo.Cristo Jesús llama los libros del Antiguo Testamento “Escritura” en Lucas 24.44-45 y podemos ver referencias a los libros del Nuevo Testamento siendo “Escritura” en 2Pedro 3.15-16 (Pedro llama los escritos de Pablo “Escritura”) y en 1Timoteo 5.18 (Pablo, con la cita de Lucas 10.7, se refiere al Evangelio Según San Lucas como “Escritura”).

Lo que tenemos que entender acerca del término bíblico “Escritura” es que casi nunca se refiere a los “originales”. Más bien, casi siempre se refiere a copias y aun de traducciones de dichas copias. La primera mención de la palabra “escritura” en la Biblia nos ayuda a entender el término.

Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas. [Exod 32.16]

Las tablas que se mencionan en Éxodo 32.16 son las dos tablas que contenían los Diez Mandamientos que Dios dio a Moisés. En Éxodo 31.18 la Biblia dice que eran “tablas de piedra escritas con el dedo de Dios”. Así que, en esta primera mención de la palabra “escritura” podemos ver el principio primordial de la autoridad final: La Escritura es el conjunto de las palabras que Dios escribió para comunicarse con los hombres y darles instrucciones acerca de cómo vivir según Su buena y perfecta voluntad. Es por esto que la “Escritura” es la “Palabra de Dios”; es lo que Dios dijo y escribió, no el hombre.

En segundo lugar, si seguimos leyendo el pasaje en que aparece “escritura” por primera vez vemos que el término (“Escritura”) no se refiere a los originales sino a las copias de los originales.

Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte. [Exod 32.19]

Los originales de esta “Escritura” se destruyeron. ¿Qué? ¿Se perdió la Escritura simplemente porque los originales no existen? En la palabras del Apóstol Pablo: ¡De ninguna manera! Dios puede escribir las mismas palabras de los “originales” también en copias del mismo. Las inspira por medio de los hombres.

Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel. Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos. [Exod 34.27-28]

No olvide que cuando Dios escribe Sus palabras por medio de un hombre (lo que se llama la “inspiración”), dichas palabras quedan como el mismo Señor las escribiera. En Éxodo 34.27-28 la Biblia dice que Moisés escribió las palabras de los Diez Mandamientos, pero luego la misma Biblia dice que Dios las escribió.

Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. [Exod 34.1; ver también: Deut 10.1-5]

Dios no se limita a Sí mismo a inspirar sólo “los originales”. Él es Omnipotente (el Todopoderosos) y si quiere inspirar también las copias de los originales que se destruyeron, bien puede (y bien lo ha hecho como acabamos de ver en el Libro de Éxodo).

Según la Biblia, entonces, la “Escritura” es el conjunto de copias y traducciones de los originales que uno puede conseguir, tener un su mano, leer, estudiar, citar y enseñar a otros.

Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. [2Tim 3.15-17]

Este pasaje dice que Timoteo tenía en su posesión, desde su niñez, una copia de las “Sagradas Escrituras” que eran “inspiradas por Dios”. Obviamente él no tenían ningún “manuscrito original” sino copias y traducciones de ellos. Esto es clave; fíjese bien en lo que la Biblia dice: Dios llama “Escritura inspirada” las copias y traducciones de los originales—copias y traducciones que uno puede leer en su propio idioma. Este es el uso del término “Escritura” que vemos a través de toda la Biblia, en ambos Testamentos.

La Escritura es algo que uno puede tener en la mano y leer.

Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? [Mat 21.42]

¿Ni aun esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo. [Mar 12.10]

El pasaje de la Escritura que leía era este: Como oveja a la muerte fue llevado… Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. [Hech 8.32-35]

Además, la Escritura es algo que alguien puede ignorar. Cristo regañó a los líderes de Israel por su ignorancia de las Escrituras.

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. [Mat 22.29]

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: ¿No erráis por esto, porque ignoráis las Escrituras, y el poder de Dios? [Mar 12.24]

Por lo tanto, ellos tenían que haber tenido acceso a la Escritura, pero lo aprovecharon para conocerla (no habría sido justo regañarles por su ignorancia si no tenían acceso a la Escritura).

La Escritura es también algo que podemos escudriñar (examinar, inquirir y averiguar cuidadosamente), entonces tiene que ser algo que podemos conseguir, leer, estudiar y entender en nuestro propio idioma.

Escudriñad las Escrituras… [Juan 5.39]

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. [Hech 17.11]

La Escritura es algo que uno puede declarar, exponer y usar para demostrar que Jesús es el Cristo.

Declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. [Hech 17.3]

Porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo. [Hech 18.28]

Nuestra conclusión.

¿Qué es la Escritura? Es algo bastante controversial hoy en día porque todos los “eruditos” (y aun los que no son eruditos) quieren decirnos que la Escritura es algo que se perdió con los manuscritos originales. La Escritura es la Palabra inspirada por Dios.  Dios vigiló, dirigió y gobernó la creación, producción y preservación de los dos Testamentos. Así que, la Escritura es también la Palabra preservada por Dios. Lo que Dios inspira también lo preserva, y prometió preservar Sus palabras inspiradas para siempre (en Salmo 12.5-7).

La única pregunta que nos queda es esta: ¿Dónde puedo yo encontrar la Escritura? Y ya hemos contestado esta pregunta trazando el término “Escritura” por la Biblia. La Palabra de Dios en forma escrita—la Escritura—existe hoy en día en las copias y traducciones de los originales. En 2Timoteo 3.15-17 vemos con claridad que las Sagradas Escrituras inspiradas por Dios son copias y traducciones que uno puede conseguir, tener en su mano, leer, estudio y enseñar a otros. No cabe dentro del alcance de este estudio averiguar cuál Biblia es la Escritura para nosotros de habla española hoy día, entonces basta decir que podemos tener la certeza de las palabra de Dios en la Biblia Reina-Valera (la Biblia de la Reforma; si quiere más información sobre este asunto, refiérase al estudio de La historia de la Iglesia por este autor.

Puesto que ya sabemos qué es la Escritura, ahora debemos saber algo acerca de cómo es ella. ¿Cuáles son algunas características de la Biblia? O sea, ¿Cómo es la Escritura?.