Esperamos que disfrute estas series de predicación expositiva. Son estudios de libros enteros de la Biblia que se han impartido en nuestros servicios dominicales y reuniones de estudio bíblico de los miércoles. Esperamos que Dios los use para ayudarle a seguir creciendo en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor.

El cristianismo no es el misticismo.

Hoy en día, Dios nos habla a través de un Libro, el Libro que es más seguro y más confiable que aun la misma voz del Señor (2Ped. 1.18-21). Entonces, el cristiano debe ser “metódico” en su estudio de la Biblia y no “místico” (esperando una revelación directa). Hay que ser como los creyentes de Berea quienes escudriñaban las Escritura todos los días para ver qué decía.

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. [Hech. 17.11]

La gran recompensa del estudio de la Biblia

Dios tiene mucho tesoro de conocimiento para el que escudriña Su Palabra como quien busca tesoro.

Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios… Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. [Prov. 2.1-9]

Nota de los expositores

Puesto que somos seres humanos (no somos perfectos ni omniscientes), puede ser que haya unos errores doctrinales en estos estudios, además de los de ortografía, gramática, etc. Hemos tratado de ser muy diligentes en los estudios, tanto en la observación del texto bíblico como en la interpretación del mismo, pero puesto que la vida cristiana es un proceso de crecimiento (crecemos en gracia y conocimiento; 1Ped. 3.18), hoy entendemos cosas que ayer no. Asumimos toda la responsabilidad por los errores en cualquier estudio que hemos hecho, y exhortamos al lector a seguir el consejo de Dios: Júzguelo todo por la Escritura.

De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, Y venzas cuando fueres juzgado. [Rom 3.4]

Examinadlo todo; retened lo bueno. [1Tes. 5.21]

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. [Hech. 17.11]