Leyes acerca de la santidad y el servicio del ministerio.

Tema: El servicio en el ministerio de reconciliación exige la separación y la perfección (o sea, la santidad).

En Levítico 21 seguimos con el “código de santidad” pero el enfoque cambia un poco. Hasta aquí, de Levítico 17 al 20, Dios ha estado dando instrucciones para la santidad de todo el pueblo. En Levítico 21 y 22 el Señor da instrucciones adicionales para los sacerdotes. Dios siempre espera más de los ministros porque con más privilegio siempre viene más responsabilidad.

Tengamos cuidado con este capítulo acerca de los “ministros”: No crea que usted se excluya de la exhortación aquí simplemente porque no es pastor. Si usted es un cristiano, Dios lo ha llamado al ministerio de la reconciliación—el evangelismo (llevando el “pan de Dios”—el “pan de vida”—a los inconversos; 2Cor 5.18-21). Además, todos los santos somos llamados al ministerio de edificación (compartiendo el “pan de la Palabra” con otros cristianos para ayudarles a crece en la madurez espiritual; Ef 4.11-16).

Entonces, aunque pudiéramos sacar una buena exhortación para los pastores de este capítulo, creo que es más saludable para toda la iglesia si reconocemos que todos somos ministros de Dios, apartados por Él para servirle a Él en el ministerio de evangelismo y edificación (lo que la Biblia llama hacer discípulos).

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Tomado del sitio web de nuestro pastor.