El mejor testimonio de la Trinidad en toda la Biblia es 1Juan 5.7.

Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. [1Jn 5.7]

Los tres son el Padre, el Verbo (obviamente el Hijo, según Juan 1) y el Espíritu Santo. Este versículo dice estas tres Personas son un solo Ser Divino. Es la Trinidad. Muchos (aun muchos entre los “conservadores”) quieren decir que 1Juan 5.7 no debe estar en nuestras Biblias porque no tiene suficiente evidencia en los manuscritos que existen hoy día.

La evidencia de los manuscritos es bastante “suficiente” para darnos confianza en 1Juan 5.7. Hay siete principales testigos, y otros secundarios, de 1Juan 5.7 en varios diferentes textos y manuscritos, y son de antes de 500 d.C. (tres de los principales son de antes del Concilio de Nicea, 325 d.C.). Primera Juan 5.7 se halla los siguientes textos antiguos:

  1. El Siríaco Antiguo—la Biblia antigua en siríaco (150 d.C.).
  2. El Latín Antiguo—la Biblia antigua en latín (180 d.C.).
  3. Los escritos de Cipriano (250 d.C.).
  4. Los escritos de Priscillian y Pithanasius (350 d.C.).
  5. El Concilio de Cartago (415 d.C.)
  6. En las obras de San Jerónimo (450 d.C.).
  7. En citas de Fulgentius (510 d.C.).
  8. En cuatro Biblias diferentes de los Valdenses (600-1400 d.C.).
  9. En el manuscrito minúsculo número 88 (del siglo 11).
  10. En el manuscrito número 61 (1519 d.C.).
  11. El códice Wianburgensis (un texto griego) lo contiene.
  12. Otro códice (el Códice 88) lo tiene en las notas marginales.

Además, si se quita 1Juan 5.7 del pasaje, la gramática no funciona.

6  Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. [1Jn 5.6-8]

En los textos griegos, en 1Juan 5.6, “Espíritu”, “agua” y “sangre” se tratan como neutrales (ni masculino, ni femenino). Pero en el versículo 8 se los tratan todos como masculinos. Si se quita 1Juan 5.7, la gramática no funciona porque un masculino no se puede referir a neutral (o sea, según la gramática, si el versículo 7 no debiera formar parte del texto, veríamos las palabras tratadas como neutrales también en el versículo 8). El versículo 7 soluciona el problema porque la palabra “Espíritu” es personalizada, entonces se vuelve masculino. Por lo tanto, en el versículo 8 vemos el cambio de neutral a masculino. Es obvio por la construcción gramatical de 1Juan 5.6-8 que el versículo 7 debe estar ahí.

Cuando hay una omisión de un texto tan “doctrinal” como este, el estudiante de la Escritura puede dar por sentado que no se debe a un “error de equivocación” de un escriba. Más bien, fue algo deliberado de alguien que no quería que estuviera en la Biblia. El que hizo centenares (si no miles) de cambios de este estilo fue Orígenes, el hereje de la universidad de Alejandría, Egipto (185-254 d.C.). Robert Dabney,en su obra Discussions of Robert Lewis Dabney, dijo que era muy posible que el texto de la Escritura recibió un “modificación malvada” por el famoso Orígenes. Dabney llama (justamente) a Orígenes uno de los más grandes corruptores de la Biblia que ha habido en toda la historia de la Iglesia. Orígenes no creía en la unidad de las Personas de Dios, ni tampoco en la encarnación de Dios (o sea, en la deidad de Cristo—que Él era Dios, el único Dios, en la carne). Entonces, parece que él cambió las copias de la Escritura que él tenía en su posesión para que concordaran con su sistema de creencias heréticas.

Es importante observar que cuando Constantino “se convirtió” al cristianismo (312 d.C.), él consiguió 50 copias de la Biblia. ¿De dónde las habrá conseguido? Las consiguió de la universidad de Alejandría, Egipto—consiguió copias de la Biblia corrupta de Orígenes. Dos de aquellas Biblias que Constantino pidió todavía existen (o son copias de ellas): Los Códices Sinaítico y Vaticano. Estos dos textos forman la base para la traducción de todas las nuevas versiones de la Biblia. Así que, podemos entender por qué 1Juan 5.7 no aparece en muchas Biblia. Orígenes lo quitó y sus textos corruptos (sus Biblias corruptas) han conservado su corrupción por todos estos siglos.

Usted puede confiar completamente en 1Juan 5.7. Son las palabras de Dios acerca de las Personas de Dios (y han sido así desde que Juan las escribió en 90 d.C., a pesar de lo que Orígenes quería).