Las dos pruebas comunes del cristiano.

Según la lectura de la semana anterior, nos tocaba Éxodo del Capítulo 17 al 40. El domingo 23 de Enero estudiamos el capítulo 17.

El Libro de Éxodo, tiene como tema principal “LA REDENCIÓN DE ISRAEL”. Acordémonos que el libro anterior es el libro de Génesis y termina con la muerte de Jacob. Pero Jacob muere en Egipto, luego muere José y se levanta un nuevo faraón que no conocía a José, que esclaviza a los israelitas.

En Éxodo encontramos como es que DIOS redime a ISRAEL de la tierra de Egipto y comienza Su Nación.

Éxodo está dividido en dos partes:

  • Del capítulo 1 al 18, Dios nos muestra a Israel preparándose para salir de Egipto para formar una nueva nación.
  • De los capítulos 19 al 40 vemos a Israel en el monte Sinaí; y como Dios les establece con la Ley y con el Tabernáculo.

Doctrinalmente el libro de Éxodo nos muestra que el pueblo de Israel está disperso por toda la tierra. Sin embargo, Dios no ha terminado con Israel. Él llamará a Su pueblo de todas partes del mundo para que vuelva a ser una nación. Y esto sucederá después del arrebatamiento de la Iglesia y de la Gran Tribulación. Y a esto podemos llamar: “La Redención de Israel”. Y esto es lo que vemos doctrinalmente en el libro de Éxodo, así como Dios redimió a Israel de Egipto, Dios redimirá a Israel del Mundo.

Y podemos aprender algo para nosotros hoy. DIOS nos redimió de nuestros pecados y nos hizo habitar en los lugares Celestiales con Cristo. Egipto era nuestra condenación (la condenación por el pecado) y nuestra tierra prometida es la Jerusalén celestial. Esa es la tierra que se nos ha prometido (al cristiano) y viendo la historia de los israelitas cabe señalar la siguiente comparación:

  • Los israelitas fueron llamados de Egipto a Canaan, de la esclavitud a la libertad física.
  • Los Hijos de Dios hemos sido llamados del Infierno al Cielo, de la esclavitud a la libertad espiritual.

Sin embargo, mientras eso sucede nos enfrentamos a lo mismo que los israelitas se enfrentaron: un “DESIERTO”. El pueblo de Israel tuvo que soportar el calor sofocante del sol, sin agua, ni sombras para descansar. En ocasiones las únicas sombras que tuvieron fueron las de ellos mismos y las aguas que encontraron estaban amargas.

Antes de que Israel entre a poseer la Jerusalén terrenal, deberán pasar por la Gran Tribulación; y antes que los cristianos entremos a la Jerusalén Celestial debemos pasar por una leve tribulación momentánea, que según la Biblia nos debe producir gozo por la esperanza de vida eterna que tenemos… ¿Qué vamos a hacer mientras tanto? ¿Murmurar y quejarnos de esta leve tribulación momentánea? ¿Saliendo avergonzados de delante de Él en el día del Tribunal de Cristo por nuestras obras?

En el capítulo 17 de Éxodo encontramos dos de los problemas más comunes que tuvieron los israelitas mientras cruzaban el desierto: 1. SED y 2. GUERRAS.

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