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El otro día alguien me comentó que muchos de los miembros de nuestra iglesia tenían páginas en el sitio web que llama “Hi-5“. Me dijo que yo debería ir allá para ver cómo ellos realmente estaban viviendo. Acabo de hacerlo.

En este momento quiero que sepan que estoy ejerciendo el fruto del Espíritu Santo que es el dominio propio, porque estoy resistiendo la gran tentación de poner todos los vínculos aquí para que todos sepan “en donde estamos”. ¡Qué increíble muestra de carnalidad y amor por el mundo (y esto de “cristianos”)!

Este pequeño ejercicio me ha hecho pensar en dos cosas:

  1. La primera es una pregunta: ¿Por qué es que los “cristianos” no se comportan como cristianos? Según el Señor Jesucristo en Mateo 7.13-23, la respuesta es fácil: No son cristianos.
  2. La segunda cosa es una cita de un predicador de otra época — J.C. Ryle. Se la comparto abajo (y les pido disculpas por mi mala traducción; incluiré la cita entera en su inglés original al final).

Mi deseo en compartir estas palabras de J.C. Ryle es este: ¡Que Dios les conceda a estos “cristianos” (en nuestra congregación, en otras congregaciones, en el mundo) que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él! Están engañados y engañándose. No deberían sentir ni la más mínima seguridad de su salvación.

En donde el mundo reina en el corazón (por J.C. Ryle)

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. [1Juan 5.4]

El que realmente cree en Cristo, vence al mundo.

Un verdadero cristiano no se deja ser manejado por el mundo — por las normas del bien y del mal, de la verdad y del error, que el mundo define.

Él es independiente de la opinión del mundo.

Él no se preocupa mucho por el elogio del mundo.

Él no se conmueve por la censura del mundo.

Él no busca los placeres del mundo.

Él no se afana por las recompensas del mundo.

El verdadero cristiano pone la mira en las cosas que no se ven. Él ve a un Salvador invisible, un juicio venidero y una corona de gloria incorruptible. La escena de estas cosas le hace pensar relativamente poco de este mundo y su resplandor.

En donde el mundo reina en el corazón, no hay fe salvadora. ¡El hombre que se conforma habitualmente a este mundo, no tiene el derecho de considerarse un cristiano!

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. [1Juan 5.4]

Aquí está la cita original en inglés:

Where the world reigns in the heart (J. C. Ryle, “Faith”)

For everyone who has been born of God overcomes the world. And this is the victory that has overcome the world–our faith.” 1 John 5:4

He who truly believes on Christ, overcomes the world.

A true believer is not ruled by the world’s standards of right or wrong, of truth or error.

He is independent of the world’s opinion.

He cares little for the world’s praise.

He is not moved by the world’s blame.

He does not seek for the world’s pleasures.

He is not ambitious of the world’s rewards.

He looks at things unseen. He sees an invisible Savior, a coming judgment, and a crown of glory which never fades away. The sight of these objects makes him think comparatively little of this glittering world.

Where the world reigns in the heart, there is no saving faith. A man who is habitually conformed to the world, has no right to regard himself as a believer!

For everyone who has been born of God overcomes the world. And this is the victory that has overcome the world–our faith.” 1 John 5:4