El día de ayer fue un domingo muy especial para nosotros en la Iglesia del Este.

En la mañana tuvimos nuestro servicio dominical regular, en donde estudiamos el capítulo 26 de Levítico. Luego, a las 5pm nos volvimos a reunir para los bautismos de Eddie, German y doña Eugenia, celebrar la Cena del Señor, y recibir un mensaje especial sobre el capítulo 27 y final del libro de Levítico.

De esta forma despedimos a la famila de Greg, y a la vez fue el momento ideal para que nuestro pastor fundador nos diera las últimas instrucciones y exhoraciones desde el púlpito. Susana y los niños estarán viajando mañana hacia los Estados Unidos. Greg estará con nosotros unos días más, y saldrá el 17 de Diciembre. Gracias a Dios por enviarnoslos durante este tiempo y le pedimos Su protección y guía para ellos en esta nueva etapa que comienzan.

Han sido muchos años de compartir momentos buenos y también otros bien difíciles, pero muy particularmente, momentos que siempre tuvieron un propósito bien claro: “Conocer a Dios y hacerlo conocido”. Hemos aprendido muchísimo de nuestros hermanos que ahora nos dejan, pero principalmente podemos destacar su compromiso para con Dios de vivir según las ordenanzas de la Biblia sin replicar ni amedrentarse ante las amenazas de un mundo hostil.

En estos días son pocos los que aún se mantienen firmes en el mar de confusión que nos rodea. Gracias a Greg y a Sue, por estar bien anclados en Aquel que es La Verdad, y mostrarnos que sí se puede ser cristiano en la época de Laodicea.

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“Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho”.  Josué 14.12 [Palabras de Caleb a los 85 años de edad].