¿No es esto lo que muchos hoy en día quieren decirnos? Dios no existe, vinimos de monos y toda esta creación se hizo de la nada después de que la nada estalló hace miles de millones de años. Yo tengo otra teoría muy parecida (la aprendí de Ray Comfort)…

La evolución de la lata de Coca-Cola

Hace miles de millones de años, una gran explosión produjo una gran roca. Conforme la roca se enfriaba, un dulce líquido de color café se formó en su superficie. Con el tiempo, una lata de aluminio se formó a sí misma con tapa y abre fácil. Millones de años después, cayó pintura roja y blanca del cielo y se pintó a sí misma en las palabras: “Coca-Cola… 12 onzas de fluido”.

Por supuesto, mi teoría es un insulto a su intelecto porque usted sabe que la lata de Coca-Cola es la evidencia misma de que alguien la construyó. Si algo tiene un diseño, debe haber un diseñador. La alternativa (que todo sucedió al azar por accidente) no tiene sentido en nuestro intelecto. O sea, no es razonable ni lógico.

El banano: La pesadilla del ateo

Observe el banano: Tiene la forma perfecta para la mano humana, y una superficie antideslizante. Tiene indicadores externos del contenido interno: Verde, demasiado temprano; Amarillo, listo; Negro, demasiado tarde. Tiene un abre fácil para quitar la envoltura. la envoltura viene perforada para que sea fácil de abrir y además es biodegradable. El banano tiene una forma cilíndrica, perfecta para entrar en la boca humana, hay una punta en la parte de arriba para facilitar la entrada en la boca humana. Es agradable al gusto y sobre todo es curvo hacia el rostro para facilitar el proceso de comérselo.

Decir que el banano llegó a existir por accidente es tan poco inteligente como decir que nadie diseñó la lata de Coca-Cola.

¡OJO!

¿Sabía usted que el ojo humano tiene 40.000.000 de terminaciones nerviosas; los músculos que enfocan el ojo se mueven alrededor de 100.000 veces cada día; y la retina contiene 137.000.000 de células receptoras sensibles a la luz?

Si un hombre ni siquiera puede empezar a hacer un ojo, ¿cómo es que alguien en sus cabales podría creer que nuestros ojos se formaron al azar? De hecho, el hombre no puede hacer algo de la nada. No sabemos cómo hacerlo. Podemos re-crear, re-formar, desarrollar… sin embargo no podemos crear ni siquiera un grano de arena de la nada. Con todo, el ojo es sólo una pequeña parte de la parte más sofisticada de la creación: El cuerpo humano.

Charles Darwin reconoció que esto era un problema porque dijo: “Suponer que el ojo pudiera haberse formado por selección natural (evolución), confieso libremente que parece totalmente absurdo”.

George Gallup, el famoso experto en estadísticas, dijo: “Yo podría comprobar que hay un Dios usando las estadísticas; tome por ejemplo el cuerpo humano; la probabilidad de que todas las funciones del individuo hayan sucedido al azar es una monstruosidad estadística”.

Albert Einstein dijo: “Todo aquel que está seriamente involucrado en la búsqueda científica se llega a convencer de que un espíritu se manifiesta en las leyes del universo-un espíritu vastamente superior al del hombre, y uno frente al cual nosotros, con nuestros limitados poderes, debemos sentirnos humildes”.

¿Podría convencerle…?

¿Podría yo convencerle a usted que dejé caer 50 naranjas al suelo y que, por pura casualidad, se formaron en diez filas de cinco naranjas? Por supuesto que no. La conclusión razonable y lógica es que alguien con una mente inteligente las puso así. La probabilidad de que las naranjas podrían caer en cinco filas rectas es inconcebible. Entonces, ¿cuál es la probabilidad de que toda esta gigantesca y sofisticada creación “cayó por pura casualidad”?

¡No hay Dios!

La declaración: “No hay Dios”, es lo que se llama una “declaración absoluta”. Para que una declaración absoluta sea verdadera, uno debe tener conocimiento absoluto. Esta es otra declaración absoluta: “No hay oro en la China”. Para que una declaración así sea verdad, debo saber con plena certeza que no hay oro en la China. Si no tengo este conocimiento absoluto, mi declaración no es correcta, ni tampoco razonable.

Entonces, para hacer la declaración absoluta que “No hay Dios”, tendría que tener conocimiento absoluto de que no existe ninguno (es decir que debería tener conocimiento absoluto de todo el universo).

¿Por qué niegan la existencia de Dios?

¿Por qué, entonces, hay personas que niegan la existencia de Dios? ¿Tendrán algún motivo oculto para hacerlo? Pues, parece que sí… ¿Será que el ateo no puede hallar a Dios por la misma razón que un ladrón no puede “hallar” a un policía?

¿Será que su amor por el pecado perjudica su capacidad de pensar racionalmente? Porque es obvio a cualquier persona que tiene dos ojos y un cerebro que funciona que hay un Dios. Entonces, usted debería al menos considerar lo siguiente.

Con una conciencia sensible, examínese en el espejo de la Ley de Dios:

  1. ¿Ha sido Dios siempre la prioridad principal de toda su vida?
  2. ¿Ha hecho usted un dios (con su mente o con sus manos) conforme a su propio parecer?
  3. ¿Alguna vez ha tomado el nombre de Dios en vano?
  4. ¿Ha apartado un día en cada siete para agradecerle a Dios por todo lo bueno que Él le ha dado?
  5. ¿Siempre ha honrado a sus padres?
  6. ¿Ha cometido homicidio (el odio es “homicidio del corazón”)?
  7. ¿Ha cometido adulterio (con el cuerpo o con la mente)?
  8. ¿Ha robado algo (el valor es irrelevante)?
  9. ¿Ha mentido alguna vez?
  10. ¿Ha codiciado (deseado) algo de otra persona?

¿Culpable o inocente?

Si Dios le juzgara a usted conforme a esta Ley moral de los Diez Mandamientos, ¿sería culpable o inocente? En su corazón, usted sabe que viene un juicio… Dios le va a juzgar conforme a Su perfecta Ley moral que escribió en su corazón (usted sabe que es malo mentir, robar, adulterar… pero lo ha hecho, ¿verdad?). ¿Cuántas veces tiene que violar una ley para ser culpable? Sólo una vez. Si es honesto, usted sabe que está en graves problemas con Dios.

¿Irá al cielo o al infierno?

¿A dónde van los culpables? ¿Qué merecen los que violan la Ley? ¿Cómo se llama la “cárcel” de Dios?

Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. [Apoc 20.8]

¿Ya entiende porque la Biblia dice que Dios está airado contra el impío todos los días (Sal 7.11)?

“¿Qué hago?”

Usted ha violado la Ley de Dios que Él escribió en su corazón; su propia conciencia le condena (¿quién no ha violado su conciencia?) Por lo tanto, merece la “multa”-el castigo-del infierno. Pero Dios no quiere darle justicia. Dios es bueno, benigno y bondadoso. ¡Quiere darle misericordia!

Por esto, Jesucristo (Dios mismo en la carne) murió en la cruz. Usted violó la Ley pero Cristo pagó su multa. Él sufrió toda la ira de Dios en su lugar, como su Sustituto, y resucitó después de tres días.

Si quiere ser salvo de la ira de Dios en el día del juicio, tiene que hacer dos cosas…

Arrepentimiento & Fe

Tiene que arrepentirse. Tiene que confesar sus pecados a Dios-reconocer lo que ha hecho con tristeza y humildad-y apartarse de ellos. Para “convertirse a” Cristo, tiene que “convertirse de” sus pecados.

Tiene que poner su fe-su completa confianza para la salvación-en la Persona y la obra del Señor Jesucristo. Esto quiere decir que tiene que confiar en Él como confiaría en un paracaídas si tuviera que lanzarse de un avión. Él es su única esperanza.

¡No por obras!

Ofrecerle a Dios sus “buenas obras” para la salvación es como tratar de sobornar a un juez. En vez de ayudarle en el día del juicio, sus “buenas obras” sólo aumentarán la deuda que tendrá que pagar en el infierno (porque tratar de sobornar a un juez es un delito grave).