La fe glorifica a Dios

December 24th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido. [Rom 4.20-21]

Según el versículo 20 de este pasaje, lo opuesto de “fe” es el dudar — es no creer en lo que Dios dijo y lo que Él prometió (es no confiar en Su Palabra). Pero la fe, según el mismo versículo, resulta en la gloria de Dios (nuestra fe resulta en Dios glorificándose a Sí mismo) y por esto la fe le agrada (Heb 11.6). Pensemos en esto un poco…

Dios nos ha prometido ciertas cosas y “se atrevió” a escribir estas promesas en papel con tinta para que toda la creación (incluyendo Su gran enemigo, Satanás) pudiera verlas. O sea, Él proclamó que haría ciertas cosas pese a todo, lo dijo frente a todo el mundo y luego lo escribió todo en un Libro (la Biblia, que es como un “contrato escrito” de lo que Dios dijo que haría). Con esto, nos ha dicho una cosa muy importante: ¡Él es capaz! Dios proclamó frente a toda la creación que es capaz de hacer ciertas cosas.

Nuestra fe, entonces, le da a Él la oportunidad de probarse. La fe que ejercemos — la fe que resulta en la gloria a Dios — no es nada que nosotros mismos hacemos. Según Romanos 4.21 la fe que glorifica a Dios es “estar plenamente convencido” que Dios hará por nosotros, a través de nosotros y en nosotros todo lo que Él prometió. Dios dijo que haría algo, nosotros estamos convencidos que lo hará (que Él es completamente capaz y confiable) y cuando Él lo hace Él puede decir frente a todos: “¿VEN? ¡SOY CAPAZ, CONFIABLE Y CUMPLIDO!” Se glorifica a Sí mismo.

La falta de fe (la falta de estar plenamente convencido que Dios hará lo que dijo — que lo hará todo al pie de la letra) es decir que Él es un mentiroso… que no es capaz de hacer lo que prometió… que no es confiable en Su Palabra… que dice y no hace… Cuando dudamos las promesas que Dios nos ha dado, hermanos, estamos diciendo que Dios no es confiable porque no es capaz de hacer lo que dijo que haría.

¡Confiemos en nuestro Dios! ¡Confiemos en la Biblia! ¡Confiemos en las promesas que Él nos ha dado a nosotros! No seamos incrédulos dudando que Él hará todo lo que nos dijo que haría.

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. [Ef 3.20-21]

Aquí están algunas de las promesas que Dios me ha dado a mí (¡y a todos los cristianos!), entonces estas son algunas cosas que yo estoy plenamente convencido que Él me dará. Por esto, se lo estoy pidiendo a Dios en oración (1Jn 5.14-15; Stg 4.2-3; Juan 15.7).

  1. (Juan 15.16) Dijo que me escogió en Cristo Jesús para ir y llevar fruto (evangelismo), y que este fruto permanezca (discipulado). Entonces, yo estoy orando conforme a esta promesa (estoy orando lo siguiente…).
  2. (Hech 1.8) Me prometió el poder del Espíritu Santo para testificar (por tanto con fe — plena confianza que Él es capaz y confiable — estoy pidiéndole a Dios este poder).
  3. (Hech 4.31 con Ef 5.18 y 6.18-20) Puesto que la Biblia dice que este poder se manifiesta en denuedo para hablar la Palabra de Dios con los inconversos, por fe estoy pidiéndole a Dios que me de denuedo para testificar a los inconversos.
  4. (Col 4.2-4) Puesto que Dios me prometió el poder (el denuedo) para testificar a los inconversos, estoy pidiéndole por fe que me abra puertas — que me dé oportunidades — de testificar a los inconversos con denuedo.
  5. (Mat 4.19 con Luc 10.2). Él me prometió que si lo siguiera me haría un pescador de hombres. Desde el 1988, por la gracia y misericordia de Dios, he sido un seguidor del Señor Jesucristo. Ya es tiempo. Que me haga un pescador de hombres. Con fe se lo estoy pidiendo.

Oremos conforme a las promesas que Dios nos ha dado a nosotros (en el Nuevo Testamento; especialmente en los escritos de nuestro Apóstol, Pablo). Y vivamos conforme a ellas. La fe que glorifica a Dios es la fe que nos mueve a vivir (a actuar) conforme a lo que la Biblia dice. Dejemos que la Palabra de Dios cambie nuestras vidas — lo que hacemos HOY — de maneras prácticas. Qué estemos plenamente convencidos que Dios hará lo que nos prometió y actuemos conforme a este convencimiento. Una vida así no sólo le agrada a Dios… ¡también lo glorifica!


¿Qué es la conciencia?

December 22nd, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

[por Oscar Centeno]

Al predicar el evangelio, siempre debemos usar la ley moral ya que “por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” (Romanos 3:19-20). Quizá entiendes esto, pero aún te preguntas “¿cómo le testifico a alguien que no cree en la Biblia o en Jesús? ¿Debería aplicar una técnica diferente con cada persona o inventar nuevas estrategias para alcanzar a los inconversos?”. Leer más


¿Ama Dios a los pecadores?

December 19th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

[por Oscar Centeno]

Muchos ven al evangelismo bíblico y al uso de la Ley en el evangelismo como una manera poco amorosa de compartir el evangelio. La mayoría de personas vive pensando en que Dios ama a todos y simplemente está con los brazos abiertos esperando que lo acepten. Es común escuchar que alguien dice que no debemos predicar el Juicio de Dios, sino de hablar del amor de Dios por el pecador. ¿Qué tal si vemos algunos versos para tener una perspectiva bíblica del tema? Leer más


La fe salvadora incluye el arrepentimiento

December 18th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. [Rom 3.28]

Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. [Rom 4.5]

La fe que salva — el “creer” que Dios requiere de uno para regenerarlo y hacerlo nacer de nuevo — incluye el arrepentimiento. No es simplemente el hecho de aceptar intelectualmente cierta información — “creer” en Cristo con la mente. Tampoco es una experiencia emocional — “sentir” fe en el Señor. La fe salvadora incluye el arrepentimiento (la confesión de sus pecados delante de Dios y la decisión de apartarse de ellos).

La creencia de Cornelio (y los suyos) incluía el arrepentimiento para vida.

  • (Hech 10.43-44) Cornelio y los de su casa creyeron y Dios los salvó (le dio de Su Espíritu; los regeneró; los hizo nacer de nuevo).
  • (Hech 11.17-18) Creer en el Señor Jesucristo para salvación incluye el “arrepentimiento para vida”.

Pablo proclamaba la fe (la creencia) que incluía el arrepentimiento: Hechos 20.20-21.

  • (Hech 17.30-31) El llamamiento a la salvación es un llamamiento al arrepentimiento.
  • (Hech 17.34) Los que responden a este llamamiento (los que se arrepienten), “creen”.

Sin arrepentimiento, no hay salvación. Los que “sólo creen”, sin haberse arrepentido de sus pecados, han creído en vano — no son salvos.

Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. [Luc 13.3, 5]

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. [2Ped 3.9]

Le invito a ver este video de nueve minútos en EvangelismoBiblico.com para ver cómo guiar al pecador a un entendimiento de esta verdad.


(Rom 3.19-20) La función de la Ley

December 17th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

En Romanos 3.19-20, el Apóstol Pablo nos da una descripción de la función de la Ley — la Ley moral de Dios que se expresa en los Diez Mandamientos (ver: Rom 2.14-29 y 7.7, 22).

Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que [1] toda boca se cierre y [2] todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque [3] por medio de la ley es el conocimiento del pecado. [Rom 3.19-20]

  1. La Ley cierra la boca del incrédulo orgulloso, soberio y altivo porque le infunde su corazón del temor de Dios y del justo juicio que él sabe que está por venir (Exod 20.18-20).
  2. La Ley muestra a todo el mundo su culpabilidad delante de Dios, y esto incluye tanto a los gentiles (Rom 2.14-16) como a los judíos (Exod 20.1-17; Rom 2.17-29).
  3. La Ley le da al pecador un conocimiento personal de sus pecados personales que han ofendido al Dios personal (su Creador; 1Jn 3.4; Rom 7.7-9).

La conclusión: Es esencial que usamos la Ley de Dios en la obra de evangelismo.

Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.  [1Tim 1.8-11]

De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. [Gal 3.24]

Una sugerencia: Si no ha leído la Clase 401: Descubrir su ministerio [pdf], le invito a bajarlo y estudiarlo. Es un curso completo sobre lo que la Biblia dice acerca del evangelismo y la necesidad de usar la Ley. Si quiere ver cómo se testifica usando la Ley, le invito a visitar EvangelismoBiblico.com.


¿Qué le llama la atención a Pablo?

December 16th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

Cuando Pablo da gracias por una iglesia, ¿qué es lo que le llama la atención más que nada? ¿Será que le llama la atención el ministerio de música en aquella iglesia… su sociedad de jóvenes… su edificio grande y lujoso con césped verde y una área amplia para parqueo… las actividades que hacen entre semana para “desarrollar relaciones”? No… no es ninguna de estas cosas (aunque no hay nada malo en estas cosas).

Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo. [Rom 1.8]

¡Es el evangelismo! “Primeramente” lo que le llama la atención a Pablo es el evangelismo. Todo lo demás está bien (la música, las sociedades, el edificio, las actividades), pero lo “primero” es la obra de “divulgar” la fe cristiana por todo el mundo.

Podemos definir el “éxito en el ministerio” así: Una iglesia es exitosa en la obra del Señor cuando los miembros de dicha congración están predicando activa e intencionalmente el evangelio a los inconversos.


Queremos ver el poder de Dios

December 13th, 2008 Greg Posted in Palabras del pastor Comments Off

Como cristianos, queremos ver el “poder de Dios” sobre nosotros como vemos en las páginas del Libro de Hechos (y realmente a través de todo el Nuevo Testamento). Queremos el denuedo que vemos en la primera iglesia (Hech 4.31). Queremos el fruto que vemos durante el primer siglo. O sea, queremos ver el “poder de Dios” en nuestros días, en nuestras iglesias y aun en nuestras propias vidas. Y no lo queremos ver para fines egoístas; lo queremos ver porque amamos a Dios y queremos que Él se glorifique en y a través de nosotros.

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. [Rom 1.16]

El poder de Dios es el evangelio del Señor Jesucristo y este poder se manifiesta (se ve; es visible) en los que creen. Es decir que Dios ya está haciendo Su parte en todo esto porque Él quiere manifestar Su “poder” para que podamos “verlo” y glorificar a Él. La manifestación de este poder, entonces, no depende tanto de una obra especial de Dios que Él sólo hace de vez en cuando y sólo en algunos cuantos, porque Él ya está haciendo Su obra en todos y en todo el mundo:

Y cuando él [el Espíritu] venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. [Juan 16.8-11]

Y yo [Jesucristo], si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. [Juan 12.32]

El cual [Dios] quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. [1Tim 2.4]

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. [2Ped 3.9]

La manifestación del poder de Dios depende de los que oyen el evangelio:

Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar. [Mat 12.41]

En Mateo 12.41, Jesús dice claramente que el avivamiento (la manifestación del poder de Dios para la salvación de las multitudes) en Nínive sucedió porque los hombres de allá se arrepintieron. No era ninguna “obra especial” de parte de Dios. Más bien, Dios quiere lo mismo para todos: ¡Avivamiento! Dios quiere darle vida a todos. Pero la realidad es que no todos quieren el avivamiento, porque no todos quieren arrepentirse del pecado que tanto aman.

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. [Juan 3.19-21]

Fíjese otra vez en las palabras del Señor en Mateo 12.41. ¿Sabe por qué no hubo ningún “avivamiento” en los días de Jesús — por qué no vemos multitudes de judíos arrepentidos, volviendo a su Dios como sucedió en Nínive? ¿Era porque Dios no hizo una obra especial entre ellos? ¡Jamás! Dios mismo — Dios en la carne — estaba entre ellos haciendo “obras especiales” (milagro tras milagro) por años. ¿Por qué no hubo un gran avivamiento como en Nínive, entonces? Es sencillo: Los hombres no quisieron arrepentirse de sus pecados cuando oyeron la predicación de Jesús.

¿Quiere usted ver el poder de Dios? Yo sí. Sigamos el patrón de la Escritura:

  1. (Rom 1.16 con 1Cor 1.18) Puesto que el evangelio es el poder de Dios, prediquemos el evangelio a los no cristianos.
  2. (1Cor 1.21) Es por la “locura de la predicación” de la cruz que el poder de Dios se manifiesta. Si no predicamos — si no evangelizamos — nunca veremos el poder de Dios.
  3. (Hech 1.8) Dios ya nos ha dado de Su poder en la presencia del Espíritu Santo en nosotros y nos dijo cual es el propósito divino en esto: ¡Testificar!
  4. (Luc 24.49) Este es el “poder desde lo alto” — es la promesa del Padre, la promesa de darnos el Espíritu Santo (Hech 1.4-5, 8). Usted y yo, los cristianos, ya hemos recibido esta promesa: Rom 8.9; 1Cor 12.13; Ef 1.13-14. Por lo tanto, ¡Dios ya nos dio de Su poder!

Pero nunca veremos la manifestación de este poder si no salimos a testificar — si no estamos evangelizando intencionalmente. Y para los que ya están evangelizando, no se desanimen si no ven el fruto que tanto desean (aunque la falta de fruto siempre nos afecta, porque afecta a Jesús, y Él, por Su Espíritu, mora en nosotros; Luc 19.41-42). Entienda que cada vez que usted predica el evangelio a un inconverso, Dios le da a ese inconverso suficiente fe para ser salvo (Rom 10.17)… pero… tristemente, son pocos los que quieren responder al llamamiento del evangelio y arrepentirse de sus pecados para poner su fe en el Señor Jesucristo (Rom 10.16).

Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. [Rom 10.13-17]

Sigamos fieles al Señor. Hagamos nuestra parte en la obra: Prediquemos el evangelio a toda criatura. Oremos por la gloria de Dios en la salvación de muchos. Y dejemos lo demás en las manos del Señor.


Evangelismo por medio de amistades

October 7th, 2008 Greg Posted in Noticias, Palabras del pastor Comments Off

La filosofía del “evangelismo por medio de amistades” nos enseña que tenemos que ser “amigos” de los pecadores antes de que podamos testificarles efectivamente. O sea, “hay más fruto si me muestro amigo primero”. ¿Será bíblico esto?

En su libro Una cosa que no podrás hacer en el cielo Mark Cahill dice que cuando no queremos hablar acerca de nuestra fe, muy a menudo se debe a que nos avergonzamos del evangelio (nos preocupa lo que la gente pensaría de nosotros si hablamos del evangelio).

Pero la gran mayoría de las personas en este mundo quiere hablar de cosas espirituales, de la eternidad, de Dios y de lo que pasa después de la muerte. El problema no es el tema sino cómo presentamos el tema. Es el uso de la Ley que hace toda la diferencia. A menudo no sabemos cómo introducirlo en las conversaciones que tenemos con gente durante el día. Para esto, yo sugiero dos cosas:

  1. La preparación: Nadie manda a un soldado a la guerra sin entrenarlo primero, y así debe ser el cristianismo. Entonces, aproveche de las oportunidades que tiene para prepararse para evangelizar bíblicamente. Hay recursos en este sitio, en evangelismobiblico.com y también en inglés.
  2. La práctica: El conocimiento y el entrenamiento no sirven para nada si no lo hacemos. Por supuesto es torpe al principio, pero con evangelismo es igual que con las otras habilidades en esta vida: Cuanto más practicamos, mejores seremos. Si quiere ver cómo puede “practicar”, le invito a “verlo en vivo”.

Para ilustrar el gran peligro del “evangelismo por medio de amistades”, quisiera compartir una alegoría de una de las lecciones de la Escuela de Evangelismo Bíblico, de Ray Comfort:

Cristian Osinamor: Hola Señora Sanchez. ¿Como le va? ¿Ya llegó Eloy?

Sra Sanchez: Ustedes van a almorzar nuevamente, ¿verdad que sí? No lo he visto en la sala de recepción en todo el día. La semana pasada vino a trabajar con una fuerte resaca. Probablemente le haya pasado lo mismo hoy. ¿Cómo estuvo la reunión?

Cristian Osinamor: Estuvo muy buena. Tuvimos al hermano Ale Luyas que tuvo una serie de reuniones de sanidad. Cientos dieron su corazón al Señor. Yo estoy a cargo del programa de seguimiento. Nunca me di cuenta cuan fácilmente las personas se salvan. Muchos se sanaban y la gente venía al altar aún sin que se les predicara.

Sra Sanchez: Qué bendición. Nosotros también lo tuvimos en nuestra iglesia. Él usa el evangelismo amistoso—ese evangelismo por medio de amistades, ¿no es cierto?

Cristian Osinamor: Sí, a mi también me gusta. Incluso lo estoy usando con Eloy. Hemos llegado a ser buenos amigos ya de años.

Sra Sanchez: Me gusta esa forma de llegar a la persona. Es mucho mejor que meterle el evangelio por la garganta.

Cristian Osinamor: Sí, claro… eso más bien puede alejarlos. Estoy esperando el tiempo oportuno para mencionarle las cosas de Dios a Eloy, no quiero que se sienta incómodo. Eloy vino a una de las reuniones, y parece que le gustó. Esa es la cosa buena acerca del evangelismo no confrontacional. Sin embargo, no entregó su corazón al Señor. Quizás hoy sacará el tema. Yo nunca lo hago, porque no quiero ofenderlo, solo soy un buen amigo y creo que esa es la forma correcta de abordarlo.

Sra Sanchez: Estoy de acuerdo. Llamaré al tercer piso y hablaré con su secretaria. Quizás ella sabrá porqué tarda.

Cristian Osinamor: Está bien…

Sra Sanchez: Juanita… hola, le habla Rosa Sanchez… ¿Llegó Eloy Vives? Cristian Osinamor está aquí para ver…

Cristian Osinamor: ¿Qué pasa? Te has puesto pálida.

Sra Sanchez: Lo lamento, Eloy murió durante la noche. Tuvo un aneurisma mientras dormía y fue declarado muerto a las 8:17 hs. esta mañana…


Juan Marcos: Su vida en bosquejo

September 1st, 2008 Greg Posted in Noticias, Palabras del pastor Comments Off

Este domingo estudiamos Hechos 12 y en ese capítulo “Juan Marcos” se menciona dos veces. Luego, en el capítulo 13, él sale de la iglesia en Antioquía con Pablo y Bernabé como su ayudante. El joven comete un error grave en el ministerio, pero luego vuelve a ser “útil” para Pablo en el ministerio. Su vida es interesante, y aunque no tuvimos tiempo para estudiarla, por lo menos puedo compartir un bosquejo de su vida (se basa en e los comentarios de John MacArthur en su Biblia de Estudio):

  1. (Col 4.10) Era sobrino de Bernabé.
  2. (1Ped 5.13) Era el “hijo espiritual” (discípulo) del Apóstol Pedro.
  3. (Hech 12.25) Acompañó a Pablo y a Bernabé a Antioquía.
  4. (Hech 13.4-5) Luego participó en el primer viaje misionero con Pablo y Bernabé.
  5. (Hech 13.13) Se apartó de ellos antes de terminar el viaje (tiró la toalla cuando se puso difícil).
  6. (Hech 15.36-38) Debido a su decisión de dejarlos en Hechos 13.13, Pablo no quiso llevarlo en el segundo viaje misionero.
  7. (Hech 15.39-41) Esta decisión de parte del Apóstol Pablo resultó en tal desacuerdo entre él y Bernabé que el equipo misionero se dividió. Pablo escogió a Silas y Bernabé salió con Juan Marcos. Desde entonces, Dios no menciona ni una sola vez más a Bernabé en la historia de Hechos (que quiere decir que parece que Pablo tuvo la razón y Bernabé debería haberse sometido al Apóstol).
  8. (Col 4.10; Flm 24) Cuando vemos a Juan Marcos otra vez (unos 12 años después de Hechos 15 y el desacuerdo entre Pablo y Bernabé), Pablo lo considera un compañero en la misión y lo llama un “colaborador” suyo en la obra.
  9. (2Tim 4.11) Unos cinco años después, durante la segunda encarcelación de Pablo, el Apóstol dice que Juan Marcos es “útil” para él en el ministerio. (Parece que a través de los años Juan Marcos mostró un buen carácter y un compromiso digno de confianza. Pablo lo reconoció y lo aceptó de nuevo en su equipo misionero.)
  10. (1Ped 5.13) Juan Marcos, con la ayuda del Apóstol Pedro, escribió el segundo Evangelio, el que lleva su nombre: “El Evangelio Según San Marcos”. (Debido a la influencia de Pedro, muchos dicen que Marcos es el “Evangelio Según San Pedro”. Vemos el mismo fenómeno con el Evangelio Según San Lucas porque Pablo influyó mucho sobre él mientras que viajaban juntos. Así que, se podría decir que Lucas es “El Evangelio Según San Pablo”. Por supuesto estos dos Evangelios, Marcos y Lucas, tienen los nombres que Dios quiere—Marcos y Lucas—porque eran los autores humanos que Dios usó para inspirarlos. Lo anterior es simplemente una observación, no una “corrección” del texto bíblico.)

La importancia de seguir las reglas

July 30th, 2008 Greg Posted in Noticias, Palabras del pastor Comments Off

[Este artículo apareció primero en La Revista, Tomo 01, Número 01. Puede bajar el estudio completo de las Reglas aquí y también en el libro de Cómo estudiar la Biblia.]

¿Hay “reglas” en el estudio de la Biblia? ¡Por supuesto! Dios es un Dios de orden, entonces el Libro que Él escribió también tiene un orden. Hay que seguir las reglas para no “salir del orden” y tergiversar la Escritura.

Como un atleta tiene que competir según las reglas, así el estudiante de la Biblia también, porque si no lo hace, puede quedar eliminado del premio al final (de la recompensa en el Tribunal de Cristo). Las reglas del estudio bíblico nos marcan la cancha y nos enseñan los límites para que podamos “competir” (leer y estudiar la Biblia) con toda confianza. Algunas de las reglas son de sentido común, mientras que otras requieren un poco más de explicación e ilustración. La primordial-la que forma la base para todas las demás-es la regla del contexto:

Antes de preguntar qué significa un versículo, determine el contexto.

Básicamente, el “contexto” es lo que viene “con” el “texto” (con-texto). Fíjese en la importancia que el Apóstol Pedro le da a esta regla del estudio bíblico:

Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. [2Ped 3.16]

Uno “tuerce” la Palabra de Dios cuando saca versículos y pasajes fuera de su debido contexto y resulta en lo que se llama la “mala doctrina” (o peor: la herejía). Además, si uno tuerce la Biblia fuera de su contexto, quedará también con una aplicación torcida, y esto puede llegar aun a “la apostasía” (una desviación de la sana doctrina).

Hay varias otras reglas del estudio bíblico existen para ayudarnos a establecer el contexto de un pasaje bíblico. Por ejemplo, la regla de los tres grupos: La Biblia se escribió a tres grupos generales de personas (los judíos, los gentiles y la Iglesia). Debemos fijarnos en los destinatarios para establecer el contexto. ¿Es algo para los judíos, los gentiles o la Iglesia? También la regla de las tres aplicaciones básicas de la Escritura es esencial en la tarea de establecer el contexto. Pero, tenemos que dejar estos detalles para otro día.

Los primeros versículos de un capítulo o de un libro son sumamente importantes en esta tarea de establecer el contexto de un pasaje. Por ejemplo, el primer versículo del Libro de Santiago establece el contexto de todo lo que está escrito en dicha epístola:

Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud. [Stg 1.1]

Santiago escribió específicamente a los judíos, a las doce tribus de Israel, no a la Iglesia. Por esto, en su debido contexto, el contenido de Santiago es doctrina escrita directamente a los judíos, no a los cristianos. Entonces, cuando usted está leyendo o estudiando Santiago, antes de hacer cualquier aplicación personal, debe tomarlo todo en su debido contexto. ¡Está leyendo el correo de otros (el de los judíos)!

Otro ejemplo de esto sería el Libro de Hebreos. Por el título del libro ya sabemos que no es algo escrito directamente a los cristianos. Fue escrito y dirigido hacia los hebreos. Entonces, los cristianos debemos tomar todo el contenido de este libro en su contexto. Estamos leyendo el correo de otros, el de los hebreos.

¿Cómo se ve la aplicación de esta regla en la práctica diaria? Cuando usted está leyendo o estudiando un versículo o un pasaje que no entiende o que quiere entender mejor, fíjese en el contexto primero. Hágase la pregunta: ¿A quién está escrito este pasaje (este versículo, este libro)… a los judíos, a los gentiles o a la Iglesia? Si tiene que leer todo el capítulo para entender el contexto del pasaje que está estudiando, hágalo. Aun a veces es necesario leer el libro desde el primer capítulo hasta el pasaje en cuestión para entender bien el contexto. No siga adelante en sus estudios de un pasaje hasta que entienda bien el contexto. Hay que establecer el contexto primero. Recuerde: ¡Contexto! ¡Contexto! ¡Contexto! Es sumamente importante. Es primordial.

Si quiere estudiar más sobre cómo establecer el contexto, o más sobre todas las reglas del estudio bíblico, le invito a conseguir una copia de mi libro Cómo estudiar la Biblia. Está a la venta en la librería de la Iglesia del Este o puede bajarlo gratuitamente de este sitio web.