Ya están disponibles en nuestra página web los mensajes que faltaban de la serie de Levítico.

Levítico 15: La contaminación del pecado

La contaminación del pecado que mora en nuestra carne.

Levítico 15 es el penúltimo capítulo acerca de la contaminación.

  • Levítico 11: Los diferentes tipos de animales que contaminan.
  • Levítico 12: La contaminación del parto (que es parecido a lo que vemos en el capítulo 15).
  • Levítico 13-14: La contaminación de la lepra (en el cuerpo, el vestido y la casa).
  • Levítico 16: El día de la expiación para limpiar la contaminación que se debe a todo esto.

Todos estos capítulos (Levítico 11-16) nos enseñan acerca de la contaminación del pecado y cómo Dios quiere que andemos separados del pecado para vivir en santidad y comunión con Él.

Levítico 15 trata de la contaminación de los procesos reproductivos: flujos y emisiones que contaminan. Vemos en este capítulo otro cuadro del pecado que mora en nuestra carne, pero antes de hacer esto es importante que entendamos el capítulo en su contexto histórico (o sea, que observemos lo que la Biblia dice). Después de entender el contenido en su contexto histórico, podemos estudiar el cuadro que está aquí.

Levítico 16: La expiación del pecado

La expiación del pecado por el sacrificio sustituto.

El día de la expiación fue un día especial (único) en todo el año y entre todos los ritos de los judíos. Este es el día cuando Dios “borra” su culpa por todos sus pecados y contaminaciones (Lev 11-15). Este es el único día en todo el año que alguien (¡sólo el sumo sacerdote!) podía entrar en la presencia de Dios, en el Lugar Santísimo detrás del velo.

Para un estudio más detallado de Levítico 16 y el día de la expiación, puede escuchar los mensajes acerca de la soteriología: El estudio y la doctrina de la salvación (que forma parte de la serie sobre la teología sistemática).

Levítico 17: La santidad y la sangre

Leyes acerca de derramar sangre y comerla.

Con Levítico 17 se inicia una nueva sección en este libro.

  • (Lev 1-7) Vimos las cinco diferentes ofrendas (y las vimos dos veces).
  • (Lev 8-10) Vimos las instrucciones para la consagración de los sacerdotes.
  • (Lev 11-16) Acabamos de terminar nuestro estudio sobre la separación del pueblo de Dios del pecado (de lo que contamina: animales inmundos, el parto, la lepra y el proceso reproductivo; terminamos con el día de la expiación para borrar la culpa de toda la contaminación).

Ahora, en Levítico 17-22 vamos a ver la separación por medio de la santidad. La santidad en la Biblia es una moneda de dos caras: Nos separamos de lo malo a Dios (entonces la santidad tiene un aspecto negativo—separarnos de algo—y otro positivo—separarnos a Dios). En este capítulo vemos que Dios está hablando a todos los hijos de Israel, no sólo a los sacerdotes (Lev 17.1-2; es como un “código de santidad” y es para todos, no sólo para “el clero”). Así es con nosotros hoy día: La santidad no es sólo para los pastores y líderes; es para cada uno.

En Levítico 17 vemos leyes acerca de la santidad y la sangre. El capítulo se divide en dos:

  • (Lev 17.1-9) Primero vamos a ver leyes acerca de derramar sangre.
  • (Lev 17.10-16) Después hay varias instrucciones acerca de comer la sangre.

En el primer pasaje vemos una exhortación a separarse de la idolatría (evitarla completamente). En el segundo pasaje vemos una enseñanza acerca de la separación a Dios por medio de la sangre (que es para la expiación del pecado).

Levítico 18: La santidad y las relaciones

Leyes acerca de la santidad en las relaciones personales

Estamos empezando una nueva sección en el Libro de Levítico que trata de la separación por medio de la santidad (Lev 17-22). Estos capítulos forman lo que uno podría llamar un “código de santidad” para el pueblo de Dios. En Levítico 17 vimos la santidad y la sangre (leyes acerca de derramar sangre y de no comerla).

Ahora, en Levítico 18, vemos que Dios requiere la santidad en las relaciones personales. Y a pesar de que este pasaje forma parte de la Ley de Moisés (el Antiguo Testamento), hay mucho aquí que todavía se aplica a nosotros y a nuestras vidas bajo el Nuevo Testamento.

“Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”. 1Tes. 4.7.

Levítico 19: La santidad y la conducta

Leyes acerca de la santidad en la conducta cotidiana.

Tema: La santidad se aplica a cada área de nuestras vidas siempre.

Levítico 17-22: La separación por medio de la santidad.

El pueblo que Dios redimió por medio del sacerdocio (Lev 1-10) es el pueblo que debe andar en la santidad para andar en comunión con su Redentor. Esta sección de Levítico es como un “código de santidad” para todos los redimidos. Vimos la santidad y la sangre (Dios requiere una separación de la idolatría; Lev 17). Vimos la santidad y las relaciones (Dios quiere una separación en las relaciones personales; Lev 18).

En Levítico 19, seguimos con el mismo tema de la santidad: La santidad y la conducta. En estos 37 versículos Dios habla acerca de la santidad en toda la vida. A veces cometemos el error de separar nuestras vidas en categorías de “religión” (las cosas de Dios) y “todo lo demás” (las cosas que no le importan a Dios; las cosas “seculares”).

Levítico 19 nos enseña el error esta manera de pensar: Toda la vida, cada área de la vida cotidiana, le interesa a Dios y Él quiere que seamos “santos” siempre en todo. No hay ninguna diferencia entre “lo religioso” y “lo secular”. Si nosotros somos redimidos, pertenecemos a Dios (todo nuestro ser, nuestro tiempo… toda la vida).

En este capítulo vemos muchas instrucciones acerca de muchas diferentes áreas de la vida. Pero no pierda la lección general en todos los detalles. La lección de Levítico 17:

Dios quiere la santidad en todas las áreas de nuestras vidas, siempre.

Levítico 20: La santidad y el juicio

Leyes acerca de la santidad y el juicio de Dios.

Tema: Entienda que cada decisión trae consecuencias y la decisión de pecar trae consecuencias severas.

Levítico 20 es muy parecido a los últimos dos capítulos que hemos visto en este libro:

  • En Levítico 18 vimos mucho sobre la santidad y las relaciones personales (o sea, el sexo ilícito).
  • En Levítico 19 vimos algunas leyes sobre la santidad en la conducta cotidiana.
  • En Levítico 20 continuamos con este “código de santidad” retomando varios de estos mismos temas, pero aquí el enfoque cambia un poco: Dios habla de las consecuencias del pecado (o sea, Su “juicio” sobre él).

Cada decisión que tomamos trae consecuencias y las consecuencias de pecar son severas. Este capítulo sobre “la santidad y el juicio” nos recuerda de que la paga del pecado es muerte. Nos recuerda también de lo que Dios quiere:

  • (v7-8) Quiere que obedezcamos a Su Palabra para que seamos santos.
  • (v22-23) Quiere que seamos cómo Él y no como los paganos que viven a nuestro alrededor.

La lección de este capítulo, entonces, es fácil de entender: Si no obedecemos a Dios para ser santos, sufriremos las consecuencias de nuestra rebelión y desobediencia… y son consecuencias severas.

Levítico 20 se divide en dos y las dos partes tienen una estructura paralela. Cada parte empieza con una prohibición (con una promesa de castigo). Luego sigue una exhortación a la santidad (a ser como Dios obedeciendo a Su Palabra).Después, termina con un versículo de amonestación al final (como el “broche de oro” después de todo).

___________________________________________________

Material publicado originalmente en: http://greg.kedrovsky.com/predicacion-de-libros/levitico/